jueves, 3 de marzo de 2011

Preguntas comunes sobre la lactancia

Por Aixa L. Carmona 


¿Es mejor el pecho que el biberón para mi hijo? ¿Y para mí?
La leche materna es el alimento que está específicamente creado para la alimentación de los niños. El amamantamiento es la forma natural de alimentar, cuidar y proteger a l niño. La leche humana y el calostro (el líquido amarillento que segrega la mama los dos o tres primeros días) ayudan a proteger a tu hijo contra muchas enfermedades e infecciones. Los niños alimentados con pecho presentan un riesgo menor de catarros, alergias, diabetes, diarrea, eccemas (dermatitis atópica), asma y otitis media. La digerirá fácilmente y no presentará alteraciones nutricionales, ya que es la leche propia de la especie humana.

El hecho de darle el pecho a tu hijo, hace que te sientas tan útil para él y tan protectora, que se estrecharán vuestros lazos afectivos de una manera muy especial. Él no sólo se siente alimentado sino querido y arropado por su madre, en contacto con el calor humano de su madre. Son niños afectivamente satisfechos, niños contentos y seguros de cubrir sus necesidades afectivas, por lo que posteriormente suelen estar seguros de sí mismos.

En cuanto a ti, te facilitará una mejor recuperación tras el parto previniendo hemorragias. Te ayudará a perder más fácilmente el peso que necesites perder después del embarazo, ya que al producir leche se consumen más calorías. Te protege contra la osteoporosis y disminuye el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer (ovario y mama). Desde el punto de vista económico es ideal. Pero lo más importante es la tranquilidad que vas a sentir al proporcionarle a tu hijo el alimento más adecuado y seguro para él.

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¿Podré amamantar a mi hijo?
Es excepcional que una mujer tenga algún problema en el pecho que impida el amamantamiento, las pruebas que se hacen antes del nacimiento del niño no sirven, lo importante es ver como se adaptan madre e hijo y no hay que preocuparse ni por el tamaño del pecho ni por el aspecto de los pezones. Hay que tener confianza absoluta porque la especie humana ha subsistido gracias a que las mujeres son capaces de amamantar. Lo importante es poder contar con profesionales o grupos de apoyo que puedan ir resolviendo las dificultades que surjan.
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¿Cómo se produce mi leche?
Tu leche se produce por las células glandulares del pecho y se almacena en unos pequeños sacos llamados alvéolos. La leche se produce gracias a una hormona llamada prolactina y si tu hijo deja bien vacías tus mamas, la secreción de prolactina se mantendrá y producirás mucha leche. Estos alvéolos están rodeados de músculo y al succionar el niño se produce una hormona llamada oxitocina, que hace que se contraiga el músculo y fluya la leche. Al ejercer tu hijo presión sobre la areola con su lengua, saldrá la leche. Cuantas más veces mame tu hijo, más hormona segregarás y más leche producirás.

La "subida de la leche" varía mucho de una mujer a otra, en algunas puede salir "a chorro", mientras que en otras simplemente gotea, ambas situaciones son normales.

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¿Cuándo debo dar de mamar por primera vez a mi hijo?
Después del parto sentirás un gran bienestar, porque has tenido a tu hijo, y en parte porque has producido gran cantidad de oxitocina. Se recomienda que lo pongas al pecho dentro de la primera media hora tras el parto, porque así el niño siente tu calor y le ofreces el calostro que quiera tomar en ese momento, pero también al mamar se va a seguir produciendo oxitocina y mantendrás esa sensación de bienestar. Posteriormente los niños se suelen quedar dormidos. Lo ideal es que la madre y el niño puedan estar en contacto piel con piel y sin separarse durante las dos primeras horas, si se deja al niño en contacto piel con piel con la madre, el llegará hasta el pecho y se agarrará espontáneamente y  sin ayuda. En cuanto se despierte debes ponerlo a mamar y a partir de ese momento cada vez que el niño quiera, debes darle el pecho. No te preocupes si parece no sacar nada, en ese momento lo que se produce, como dijimos antes, es calostro, que es un líquido amarillento muy rico en proteínas y muy nutritivo. Pon al niño a mamar cada vez que lo pida, pues así la leche "subirá" antes y será más abundante. Acuérdate de que cuantas más veces pongas a mamar al niño, más leche producirás.

Tu hijo no necesita chupetes y no conviene que le des nada en biberón, pues podrían producirle la llamada "confusión tetina-pezón". Es distinto succionar de una tetina que del pezón, al bebé le resulta más fácil y puede rechazar el pecho, además puede "aprender" a coger el pecho de forma incorrecta. Tu hijo no necesita que le ofrezcas agua, pero si quieres dársela, hazlo con una cucharita y no con biberón.
Las deposiciones de un bebé alimentado al pecho son amarillo-verdosas y líquidas. Suelen mojar de 6 a 8 pañales al día, si tu hijo mojara menos de 5 pañales al día, habla con tu pediatra, pues igual te sugiere que le des de mamar con más frecuencia.

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¿Me va a doler? ¿Y si se me producen grietas en el pezón? La postura correcta para amamantar
Es posible que los pezones estén un poco doloridos durante los primeros días después del parto, pero es distinto que moleste al principio de la mamada, que sería normal, a que la molestia persista durante toda la mamada, lo que significaría que el bebé está mal colocado o que existe algún tipo de problema. Para que tu hijo mame bien y no te duela, debes introducir toda o casi toda la areola mamaria en la boca del niño, de forma que la mayor presión la reciba la areola y no el pezón. Debes colocar el labio superior de tu hijo rozando el pezón, eso lo estimulará y le hará abrir la boca, cuando esté bien abierta acércalo al pecho de manera que coja una buena porción de la areola, sobre todo la parte inferior, y no sólo el pezón. El labio inferior debe quedar vuelto hacia fuera y el pezón debe estar más cerca del labio superior que del inferior, para dejar sitio para que coloque la lengua por debajo. Si la postura es correcta y el niño coge el pecho por la areola y no tira del pezón, no se suelen producir grietas. Acuérdate de no lavarte el pecho después de dar de mamar, pues esos lavados continuos resecan mucho la piel y pueden facilitar la aparición de grietas. El pezón segrega su propia protección, una gota de tu leche y tener el pecho al aire, curaría cualquier grieta que se pudiera producir. No uses cremas para el pecho, solo necesitas tu higiene diaria habitual.

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¿En qué postura tengo que ponerme y cómo debe estar el niño? 
Antes de empezar a dar de mamar a tu hijo debes lavarte bien las manos. Luego siéntate en una habitación en la que estés cómoda y tranquila, apoya bien tu espalda y mantenla recta, de forma que no te duela.

Empezarás por el último pecho que le ofreciste la vez anterior, pues fue el que menos te vació. Para comenzar, ponte varios cojines sobre las piernas, coloca al niño sobre ellos frente a tu pecho y haz que sus piernas pasen por debajo de tu axila (la del mismo lado del pecho que le vayas a ofrecer). Aproxima el niño a tu pecho, con cuidado de no doblarle el cuello, pues eso le dificultaría tragar. Con esta postura consigues que la cabeza del niño mire hacia tu hombro de ese lado y así vaciarás la parte más externa de tu mama. Al vaciarla bien previenes la aparición de mastitis (infección del pecho).

Cuando te notes vacía esa parte de la mama, coloca al niño sobre tu regazo, con sus piernas sobre las tuyas y le diriges la cabeza hacia el centro de tu pecho, así vaciará el resto de esa misma mama. Espera a que se suelte espontáneamente. Es importante que la mama quede bien vacía, porque esa última parte de tu leche es la más nutritiva y la que más satisfecho va a dejar a tu hijo. Vaciando bien las mamas, tendrás además cada vez más leche.
Para que el niño empiece a mamar, una vez colocado en posición, rózale con tu pezón en el labio superior, eso hará que abra la boca y entonces le introduces el pezón y la mayor parte que puedas de la areola (la parte más oscura que rodea al pezón). Si no lo hace bien, introdúcele tu dedo meñique en un lado de su boca, ábresela y repite la operación hasta que coja una buena parte de la areola. Acuérdate de que el pezón debe estar más cerca del labio superior que del inferior, para permitir el paso de la lengua del niño, y de que el mentón (la barbilla) del niño debe tocar tu mama.

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¿Cada cuánto le tengo que dar de mamar?
No se debe tener un horario rígido, pues cada niño es diferente y el mismo niño puede variar de un día para otro. Tu hijo debe mamar cuando quiera, al principio de la lactancia lo hará con más frecuencia, pues tendrá menos fuerzas y se dormirá antes, esto viene bien, porque así producirás cada vez más leche, adaptándote a las necesidades de tu hijo. Las tomas nocturnas son convenientes, sobre todo en el primer mes, pues así las mamas no te molestarán por estar demasiado llenas e irás aumentando tu producción de leche.

Si hubiera que despertarlo por llevar demasiado tiempo dormido (cuatro o cinco horas durante el día), déjalo solo con el pañal, siéntalo encima de tus piernas, sujetándole bien la cabeza y la espalda y pásale suavemente tus dedos sobre la columna vertebral, en el centro de la espalda y así se despertará suavemente. A la vez que haces lo anterior, háblale y mírale a los ojos para establecer contacto visual con él. Por la noche habitualmente no hace falta que lo despiertes.

La mayor parte de los problemas de la lactancia se solucionan dando de mamar con más frecuencia. Si haces eso durante dos o tres días, tu producción de leche aumentará para adaptarse a las necesidades de tu hijo. Hay periodos en los que tu hijo crecerá más rápido y te pedirá de mamar con más frecuencia, dale cuando pida y producirás la leche que tu hijo necesita.

Hacia los tres meses de edad tu hijo se acabará el pecho en poco tiempo, no pienses que no tienes leche, es que tu hijo es ya "experto" y la cantidad de leche que necesita la extrae en minutos, sigue dejando que mame hasta dejar los pechos bien vacíos y dándole de mamar cuando él quiera. En general, se puede decir que la mayor parte de los problemas de la lactancia se solucionan adaptándote a la pauta que te marque tu hijo.

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¿Tengo suficiente leche?
En los primeros quince días de vida, lo normal es que tu hijo pierda algo de peso. No te preocupes, no es que tengas poca leche, es un proceso normal de todos los recién nacidos. Ponlo a mamar cada vez que quiera, con mucha frecuencia, como mínimo 6 ó 7 veces al día, y verás como cada vez produces más leche. Debes saber además que tu leche es tan buena como la de cualquier otra mujer, pues no hay leches malas, y debes beber cada vez que tengas sed, pues estás usando grandes cantidades de agua para producir tu leche.

Normalmente los primeros días tu hijo mojará 2 ó 3 pañales diarios. Al tercer o cuarto día, una vez que "suba" la leche, mojará un mínimo de 4 ó 5 pañales al día, si mojara menos pañales o lo encontraras que duerme tanto que mama muy pocas veces al día, debes consultar con tu pediatra, pues posiblemente tengas que aumentar el número de veces que le das el pecho. Los recién nacidos defecan 4 ó 5 veces al día, aunque a veces llegan a las 10 veces y otras hace caca 1 vez cada 2 días, todo eso está dentro de lo normal. Las deposiciones típicas de un niño que toma el pecho son amarillas o verdosas y líquidas. A partir de los 2 meses, normalmente defecan con menor frecuencia de lo que lo hacían anteriormente, eso solo significa que tu hijo lo está absorbiendo todo y no deja residuos, de todas formas si tienes dudas puedes coméntaselo a tu pediatra.

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¿Cómo puedo aumentar mi producción de leche?
Lo único que tienes que hacer, es aumentar el número de veces que das de mamar a tu hijo y dejarlo que mame todo el tiempo que sea necesario en cada pecho, hasta que estén bien vacíos. A los dos o tres días de hacer esto aumentará tu producción de leche. Mantén una dieta sana y equilibrada, y bebe toda el agua que necesites pero no bebas cerveza, pues tiene alcohol que pasaría a tu leche y al niño. Procura estar lo más tranquila y relajada posible y consíguete el apoyo de tu pareja, familia y amigos.
¡No le des ningún biberón, pues no lo necesita! (Si tienes dudas habla con tu pediatra)
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¿Cuánto tiempo debe estar en cada pecho?
Hay que dejar que el niño decida. Lo recomendable es esperar a que el suelte el pecho espontáneamente. Algunos niños se quedan satisfechos mamando de un solo pecho y para ellos es suficiente. Si después de que el niño haya mamado notas que el pecho está todavía lleno debes extraerte la leche con un sacaleches para mantener la producción de leche y evitar la aparición de mastitis. Esta leche extraída la puedas congelar y guardarla para cuando tengas que ausentarte.

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¿Cuándo me dejará dormir por la noche?
Durante las primeras semanas es normal que tengas que darle de mamar con frecuencia por la noche, pues tiene poca fuerza y necesita mamar muchas veces al día, porque de lo contrario no recibiría el alimento necesario. Además así tendrás cada vez más leche, pues como sabes, mientras más frecuentes sean las tomas, más leche vas a producir. De todas maneras, a medida que vaya pasando el tiempo y tu hijo vaya creciendo, cada vez las tomas nocturnas se irán espaciando más y serán menos frecuentes. Las tomas nocturnas son importantes para mantener la lactancia. Adáptate a tu hijo y descansa cuando él duerma, en lo posible dedícate sólo a alimentar a tu hijo y a descansar, pues es la mejor manera de asegurarle una nutrición adecuada. Que tus familiares y amigos, y desde luego tu pareja, compartan el resto de las tareas.

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¿Hasta cuándo debo darle el pecho?
La Organización Mundial de la Salud y otros muchos grupos de expertos recomiendan que el niño tome el pecho como único alimento durante los seis primeros meses de vida. No es recomendable introducir ningún tipo de alimento antes de los seis meses de edad, después se irán introduciendo alimentos de forma progresiva, según vaya indicando el pediatra,  pero manteniendo la lactancia hasta que la madre y el niño lo deseen. Hasta el año de edad y para asegurar la producción de leche se debe ofrecer siempre primero el pecho y después el alimento que se quiera ofrecer.

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Tengo que volver al trabajo, ¿cómo alimento ahora a mi hijo?
Actualmente en España se está intentando prolongar la baja por maternidad, también puedes solicitar tu periodo de vacaciones para unirlo a la baja maternal y así prolongar el tiempo en el que puedes estar con el niño. Otra alternativa es solicitar que el permiso de la hora de lactancia, de la que se dispone durante el primer año, se sustituya por un permiso adicional de cuatro semanas.

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¿Qué tengo que comer si le doy el pecho a mi hijo?
Debes tomar una dieta variada, en la cantidad que te apetezca, pero no comas menos para intentar adelgazar, porque si perdieras más de ½ kg a la semana, tu producción de leche se podría reducir.
El hecho de darle el pecho a tu hijo ya va a hacer que pierdas el sobrepeso que puedas tener después del embarazo. Perderás grasa especialmente de la zona de las caderas.
Debes tomar una dieta que incluya:
  • Hidratos de carbono: pan, cereales, legumbres, patatas...
  • Proteínas animales y vegetales: carne, pescado, huevos, lácteos, legumbres...
  • Grasas: aceite, especialmente de oliva, lácteos...
  • Vitaminas y minerales: verduras, frutas, lácteos...
  • Si en la familia existiera alergia a algún alimento, exclúyelo de tu dieta y consúltalo con tu pediatra.
Debes tomar tanto líquido como te apetezca, pero no cerveza ni nada que lleve alcohol, pues pasaría a tu leche. No debes tomar tampoco café ni excitantes, pues al pasar a tu leche notarás al niño más inquieto.

Intenta no fumar y aconséjale a tu pareja que tampoco lo haga, porque se ha demostrado que los hijos de padres fumadores tienen algunas enfermedades con más frecuencia que los de los no fumadores, por ejemplo: asma, otitis (infección del oído), etc. Si necesitarais ayuda para dejar de fumar, hablad con vuestro médico de familia, él os puede orientar sobre el método a seguir.

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¿Cuando debo introducir otros alimentos?
La Organización Mundial de la Salud y otras muchos grupos de expertos recomiendan que el niño tome el el pecho como único alimento durante los seis primeros meses de vida. No es recomendable introducir ningún tipo de alimento antes de los seis meses de edad, después se irán introduciendo alimentos de forma progresiva, según vaya indicando el pediatra,  pero manteniendo la lactancia hasta que la madre y el niño lo deseen.

A partir de los seis meses las funciones digestivas de tu hijo han madurado y puede comer con cuchara y empieza a aceptar otros sabores. A algunos niños les lleva mucho tiempo aceptar la cuchara e ir adaptándose a los nuevos sabores, no pasa nada, hay que tomarlo con paciencia y darles tiempo.  Al principio se pueden ir introduciendo pequeñas cantidades de fruta, cereales sin gluten (haciendo la papilla con tu propia leche, previamente extraída con sacaleches o con agua) o verduras. La mejor manera de sacarte la leche para poder luego hacerle la papilla de cereales, es comenzar a extraértela desde 2 ó 3 semanas antes de comenzar a ofrecerle esta papilla y congelar tu leche en pequeñas porciones. El mejor momento del día es la mañana, porque es cuando probablemente más leche vas a tener. Debes descongelarla poniéndola desde la noche anterior en el frigorífico y calentarla en un recipiente con agua templada, no caliente, para que tu leche no pierda propiedades.

Habitualmente después de introducir un alimento esperamos una semana ó 15 días antes de introducir el siguiente, por si surgiera alguna alergia o intolerancia. Esta alimentación "complemento" de la leche materna, aporta hierro y algunos nutrientes que el niño necesita a esa edad.

Hasta el año de edad y para asegurar la producción de leche se debe dar siempre primero el pecho y después el alimento que se quiera ofrecer. Tu hijo seguirá creciendo y madurando, llegará un día en que empezará a coger los alimentos con las manos, con 12 meses prácticamente comerá con vosotros, incluso usando a veces la cuchara. La lactancia se debe mantener mientras la madre y el niño lo deseen. El destete debe ser progresivo, la forma de hacerlo es ir disminuyendo el número de tomas poco a poco para que el niño se vaya habituando y la producción de leche vaya disminuyendo.

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¿Engordaré si le doy el pecho durante muchos meses?
Darle el pecho a tu hijo, no sólo no va a hacer que engordes, sino que al suponer un consumo importante de energía para ti, te va a ayudar normalmente a perder el sobrepeso habitual de después de la gestación. Toma una dieta equilibrada y verás como gracias a darle el pecho a tu hijo te vas a sentir muy bien física y psicológicamente.

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¿Puedo tomar medicamentos durante la lactancia?
Siempre que tomes un medicamento debes consultar con tu médico para estar segura de que lo puedes tomar. La mayoría de las medicaciones son compatibles con la lactancia y si no fuera así, casi siempre se puede buscar un medicamento similar pero compatible con la lactancia. En la mayoría de los prospectos de los medicamentos consta que no se pueden tomar estando amamantando, pero este consejo no se basa en datos científicos y solo tiene como objeto proteger a los laboratorios farmacéuticos. Por ello, pese a lo que leas en le prospecto, consulta y ya verás como en la mayoría de los casos no existe problemas.

Consultar lactancia materna y medicamentos en la web e-lactancia.org del Sº de Pediatría del Hospital marina Alta (Alicante).

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Tengo mastitis, ¿puedo seguir dando el pecho?
La mastitis se previene vaciando bien los pechos y con una técnica correcta de amamantamiento. Por lo tanto si tienes mastitis, el hecho de seguir dando el pecho va a contribuir a tu curación.
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Yo quiero dormir - Parte 2

Por: Verónica Español 

A veces, los niños hacen ruiditos medio dormidos, y lo mejor es no hacer nada para que no se despierten del todo. Otras veces, inician tímidas protestas, y basta con tocarles y decir "eoeoeo" para que se vuelvan a calmar. Cuando el niño no duerme, pero tampoco llora, no es necesario hacer nada para dormirlo.  Duérmase usted, y él hará lo que le parezca. No encienda la luz, no hable, no salga de la cama a menos que hallan fallado otros medios más suaves.

A muchos les funciona que papá sea el que lo duerma en la noche, eso sería parte de una rutina, se acostumbran a que cuando papá me coje en la noche es para dormir. O Cuando un niño ha tomado la costumbre de llorar hasta que le llevan a dar una vuelta por el pasillo, puede ser útil que mamá se quede en la cama y le pasee papá.

Recuerden nuestros hijos son un reflejo de nosotros, si nosotros estamos extresados ellos están irritados.  Si desde que nacieron se acostumbraron a dormir con la teta en boca, es totalmente normal que cuando se despierten a mitad de la noche quieran y lloren a gritos y solo sea la teta lo que los calma y no nos podemos molestar porque esto fue lo que le enseñamos desde que nacieron.  Pretender que de la noche a la mañana duerman de un tirón es tan inlógico como pretender que nazcan hablando. 

Pero, ¿qué pasa cuando nuestros hijos tienen 15, 18, 22, 24, 28 meses y no duermen toda la noche? Porque ya no estamos hablando de dormir mal unos cuantos meses. Hablamos de años sin dormir más de tres horas seguidas. Hablamos de una situación que nos afecta física y emocionalmente. Somos del club de la ojera permanente, nuestra pareja nos reclama más tiempo, estamos de mal humor, nos enfermamos con frecuencia y estamos realmente agotadas.

Unas me han servido a mi para que mi nena duerma mejor, otras han funcionado a otras madres. Ninguna es una receta mágica ni hay un estudio científico detrás porque cada niño y cada familia son un mundo. A lo mejor te sirven tal cual, a lo mejor las puedes adaptar a tu realidad, a lo mejor te dan alguna idea que te ayude (nos encantaría que la compartieras) y a lo mejor no te sirven para nada.

1ª idea. El colchón en el suelo. A veces a los niños no les gusta la cuna, Tiene pinchos, se despiertan en cuanto los metemos. Y seamos francos , con un niño un poco mayorcito que ya pesa sus 10 kg o más es difícil hacer la operación sin que se despierten. Además, cuando se levantan se ponen a llorar hasta que los sacamos. A lo mejor todavía no camina y es pequeño para una  cama pero un colchón en el suelo es una buena alternativa. Si se caen, el golpe es pequeño, si se despiertan se pueden mover e ir a por sus juguetes en lo que llega mami o papi, no hay barrotes.
A algunas mamás también les ha funcionado poner un colchón en el suelo en su cuarto, lo llaman la “cama especial” y los niños van ahí cuando tienen miedo por la noche por cualquier razón. Se acuestan y no nos despiertan.

2ª idea. Digerir el día Un pequeño torbellino de que ya camina tiene un mundo por descubrir. Eso excita a cualquiera, además, empieza la época de los regaños más fuerte porque las tratadas y los peligros son mayores. Por eso propongo la idea de jugar a revisar el día para explicarles lo bueno y lo malo de forma que les ayudemos a que no tengan pesadillas con las novedades, los regaños o lo que sea.

3era idea. La tele de los sueños La mejor manera de evitar las pesadillas es elegir con qué soñar, ¿no? Al menos eso aprendimos  mi hija y yo. Primero le enseñé en la tele que se podía cambiar de canal y le expliqué que con los sueños era igual, que si no le gustaba algo que cambiara de canal. Luego empezamos a jugar a construir sueños, igual que se inventan los cuentos para antes de dormir. Temas sencillos, alegres y que no creen estrés.

4ª idea. La teta cansada. Este funciona para mamis que amamantan a sus hijos un poco grandecitos y que ya quieren dormir un poco más o quieren enseñar a sus hijos que se pueden dormir sin estar pegados a la teta. Consiste en inventarse un cuento que explique al niño que la teta de mamá está cansada y que quiere dormir un poco más. Parece loco pero a varias mamás les ha funcionado muy bien para destetar a los hijos por las noches.
Este tipo de cuentos adaptados funcionan también para acostumbrar a los niños a situaciones nuevas como la guardería, una nueva cuidadora, dejar el pañal, irse de vacaciones o lo que sea. Claro, hay que hacerlo un tiempo antes de introducir el cambio para que les guste.

  5ª idea. Un cuarto para grandes. Para sacar a un niño grandecito de la cama de mamá a veces funciona ir con el a comprarle una cama o la colcha o pintar su cuarto a su gusto de forma que lo haga suyo, que sienta que es su espacio y que es muy muy súper especial.

  6ª idea. Darle el "cambiazo" por una mascota. Si tu hijo ya está dejando el preescolar y todavía le cuesta dormir solo puedes intentar cambiarte por un perrito o un gatito, si te gustan los animales. Los niños se sienten protegidos y protectores y suelen dormir mejor. Si te decantas por esta idea ten muy claro que una mascota implica nuevas responsabilidades y que en ningún caso se trata de ningún juguete de que poder deshacerse cuando te canses de ella.

  7ª idea, La cama de hermanos. Si tienes varios hijos y a alguno no le gusta dormir solo déjale dormir en  cama con un hermano o pega sus camitas individuales para que no se sientan solos. No te preocupes aunque sean de distinto sexo porque seguro que antes de iniciar la pubertad, como máximo a los 9-10 años quieren tener su propio cuarto o les puedes vender la idea.

  8ª idea, Dormirles por aburrimiento. Consiste en poner en la tele una película que conozcan y que no les den miedo porque a veces hasta los dibujos de la tele más inocentes les dan pesadillas. Vas bajando el volumen y apagando las luces de la sala hasta que se duermen por aburrimiento o te piden ir a la cama. Con poca luz irán teniendo menos ganas de jugar con los juguetes y se sentarán a tu lado a ver tele y puedes irles relajando con otras ideas ya mencionadas.

Al igual que ustedes soy madre lactante con una niña de 5 años que no durmió toda la noche hasta los dos años, he aquí mi afán por leer información que la ayudara a dormir toda la noche y una niña de casi tres meses que desde el mes duerme toda la noche.  Será casualidad o por poner en práctica lo que aprendí.  No lo sé, solo sé que desde me enteré que estaba embarazada sabía iba a poner en practica todo lo aprendido.  Espero les ayude…

Fuentes:
Dormir sin lágrimas: Dra. Rosa Jove
Duérmete niño: Dr. Edward Estivill
Bésame mucho: Dr. Carlos Gónzalez
Dormirsinllorar.com

miércoles, 2 de marzo de 2011

Yo quiero dormir

Por Verónica Español 

Este ha sido un tema de mucho interés en los padres, de hecho yo con mi primera hija no veía la hora de que me durmiera toda la noche.  Pero hay factores a considerar y más si somos padres primerizos, aunque los que no somos primerizos también.  Mi hijo no duerme más de tres horas en la noche, ….necesita el seno para quedarse dormido, …llora cuando lo pongo en la cuna, …soy madre lactante y por eso mi hijo se despierta, pero yo quiero dormir y quién no…

¿Te suenan estás frases común?  Primero hay que entender por qué se despiertan nuestros niños en la noche.  Irse a otra habitación es para el niño una separación, porque no sabe a dónde se ha ido su madre. Tardará varios años en comprender que mamá está en la habitación de al lado y que por tanto «no se ha ido». Y la escala es diferente: unos minutos son para su hijo como varias horas, unas horas le parecen como días o meses, y unos metros le parecen kilómetros.  ¿Comprende ahora por qué su hijo se pone a llorar en cuanto usted sale de la habitación, por qué cuando usted va a trabajar o cuando él ha estado en el hospital pide más brazos y más atención?

No duermen de un tirón, sino que tienen, lo mismo que los adultos, varios ciclos de sueño a lo largo de la noche. La longitud de cada ciclo es variable, entre apenas veinte minutos, a algo más de dos horas; la duración media viene a ser de hora y media en el adulto, pero de apenas una hora en el bebé. Entre ciclo y ciclo pasamos por una fase de «despertar parcial», que fácilmente se convierte en un despertar completo.

Lo primero que hay que aprender sobre el sueño de un recién nacido es que duerme la cantidad que necesita, ni más ni menos, y que lo hace «a su manera», es decir, que no distingue entre el día y la noche y «cae» donde sea, cuando sea e independientemente de las circunstancias que le rodean. En realidad su estado natural es el del sueño: en promedio, un recién nacido duerme unas 16 horas diarias, aunque algunos puedan llegar a las 20 y otros no superar las 14.1.

Aunque todavía es demasiado pronto para imposiciones, es aconsejable que desde un principio ayuden a nuestros hijos a diferenciar entre el estado de vigilia y el de sueño. Esto significa que los pocos momentos en que no esté durmiendo no debes dejarlo en la cuna, sino cogerlo y dedicarle nuestra atención para que se despeje por completo. Hablarle, mimarlo, jugar con él... así empezará a distinguir entre lo que es estar dormido y estar despierto, algo que a nosotros nos puede parecer totalmente obvio, pero que es nuevo para un recién llegado almundo. Y, por si esto no bastara, existe otra a buena razón para hacerlo:asociará que cuna es igual a hora de dormir, lo que beneficiará que, a la corta, adopte un buen hábito de sueño.

Cada niño es un mundo, algunos duermen desde el mes toda la noche y a la gran mayoría les cuesta.  Siento mucha lástima por los niños que los dejan llorando para que duerman o incluso algunos padres cojen la correa para que se vayan a sus cuartos y se duerman. No los culpo fue lo que le enseñaron.  Mucho tiene que ver con nuestra crianza.  Pero nosotros podemos romper con ese ciclo utilizando buenas técnicas desde el primer día que lo tenemos en nuestras manos.

Hay buenas recomendaciones para que nuestros niños puedan dormir más…

Luz diurna frente a oscuridad nocturna. Cuando duerma de día, no bajes del todo las ventanas de su dormitorio y, si dispones de un peluche, no lo dejes en su cuarto; llevárnoslo al salón o dondequiera que estés en ese momento para que vaya captando que a su alrededor ocurren cosas. No nos se preocupen, no necesita estar a oscuras para descansar, ya saben que por ahora «cae» donde sea y en las circunstancias que sean. De noche, por el contrario, dejarlo a oscuras.

Ruido frente a silencio. No dejen de pasar la aspiradora, mantener una conversación animada o escuchar la radio porque el niño esté durmiendo si son las once de la mañana. De noche, lo normal es que haya menos ruido.   Por ejemplo, no renuncien a ver la televisión, bastará con que el volumen no esté muy alto. Si nuestro objetivo es ayudar a poner su reloj en hora, ¿cómo lo vamos a lograr si de día reina un silencio sepulcral más propio del ambiente nocturno? Acabará confundido y, en el peor de los casos, sin poder dormir salvo en el más absoluto de los silencios.

Rutina.   Aunque es muy pequeñito, cuanto antes se establezca una rutina, mejor. Esta idea junto a la de las siestas son el ABC de un buen sueño nocturno. Establece una hora relativamente fija para ir a la cama y un orden predecible de los acontecimientos. Este paso es muy importante para indicar al bebe que se acerca la hora de acostarse. Ponla en práctica durante una semana y ya empezarás a ver resultados positivos.  La rutina tiene que ser algo flexible y que te sientas cómoda con ella, ya que si te funciona tendrás que hacerla durante mucho tiempo. Una de las mayores ventajas que tiene establecer una rutina es que el niño sabe lo que se espera de él. Si una noche se le lleva a la cama y se le deja solo, otra se le lee un cuento y otra ve la televisión, terminará desconcertado.

En cada hogar se establecen diferentes rituales en lo que al acostarse se refiere, rituales que a menudo responden a los recuerdos que los padres guardan de su propia infancia.   Los niños, en lo que al dormir se refieren, reaccionan mejor a una continuidad en la rutina. De hecho es el momento del día en el cual una rutina preestablecida tiene importantes ventajas. En niños para los cuales la cama y su habitación se han convertido en algo desagradable y en desencadenante de llantos y sufrimiento, el establecimiento de una rutina agradable contribuye a disminuir estas respuestas de implicación emocional.

Cuidar que de noche esté especialmente cómodo. Darle tiempo para que eructe, cambiarle el pañal, asegurarnos de que su camita no esté fría cuando lo acuesten  y que la habitación permanezca a una temperatura adecuada. Si durante el día se despierta por cualquiera de estos motivos, no tiene mayor importancia…

Tener sus necesidades cubiertas: si ha comido y está satisfecho sin ninguna molestia, dormirá

Estar con mamá: A los bebés pequeños les gusta y necesitan estar cerca de su madre, es muy positivo tener al bebé en brazos o incluso dormir a su lado. Sobre todo si se alimenta con lactancia natural, es mucho más cómodo atenderle durante los despertares nocturnos por hambre.  Dormir con mamá también es positivo porque es lo que el bebé espera (hace únicamente 300 años los bebés dormían con su madre) y observa a unos perritos o cualquier otro mamífero, ¿con quien duermen? Además ayuda a establecer patrones de respiración correctos, que incluso se sospecha que ayudan a evitar el temido SMSL, si alguna vez tienes que dormir a tu bebé, prueba a echarte con él o cógelo en tus brazos y respira pausadamente mientras te relajas, también lo hará él y se dormirá más fácilmente.

Envolverle: A muchos bebés pequeños les gusta estar envueltos, se sienten protegidos y seguros porque les recuerda la protección del útero materno. Muchos de ellos se desplazan a una esquina del moisés o de la cuna y duermen apretados contra esta esquina , como lo hacían dentro de tu barriga con la cabeza entre los huesos pélvicos. También les alivia cuando padecen cólicos del lactante.

Ruidos suaves: Es sorprendente como pueden calmarles y relajarles los sonidos monótonos como el secador de pelo, la ducha o el lavavajillas Esto es porque cuando estaba dentro de tu barriga oía ruidos muy parecidos continuamente y ahora el silencio de la noche le asusta porque no lo conoce. Si ves que funciona y en tu caso le ayuda a dormir, graba un cassette y pónselo a la hora de dormir. Otra idea que también suele funcionar es colocar cerca de él un reloj con un  tic tac ruidoso que le recordará el sonido de tu corazón.

Mecerle: tampoco falla, son pocos los bebés que se resisten al sueño cuando son mecidos, también por los motivos explicados en el anterior punto; ya que durante los 9 meses de gestación estaba continuamente mecido cuando caminabas... e incluso cuando dormías, con tu respiración.


Pendiente! Mañana compartiremos varias ideas para ayudarte a dormir a tu bebé. 


Fuentes:
Dormir sin lágrimas: Dra. Rosa Jove
Duérmete niño: Dr. Edward Estivill
Bésame mucho: Dr. Carlos Gónzalez
Dormirsinllorar.com

Cómo lidiar con la crítica de los demás mientras lactamos - Parte 1

La lactancia conlleva muchos sacrificios, no les voy a mentir. Son muchos días sin dormir, bebé queriendo pegarse constantemente, el cansancio de las primeras semanas.  Es ahí cuando nos damos cuenta de que ya no somos dueñas de nuestro tiempo, sino que un pequeño/a es quién nos dirige en estos días siguientes a su nacimiento.  Y a todo ésto se le puede sumar la presión de la familia, amistades y hasta desconocidos que dan consejos sin que los solicitemos. 

 Mi historia está llena de éstas personas, vengo de una familia donde soy la primera que ha lactado por un tiempo mayor de tres meses.  Desde el embarazo tomé la decisión de que lactaría, sabía que lo haría por mucho tiempo pero la falta de educación fué mi mayor obstáculo.  Esos primeros días todos deciden que cada vez que bebé llora es porque tiene hambre. A nadie se le ocurre pensar el cambio tan drástico que ha sufrido nuestro bebé, pasó de estar calientito en nuestro vientre, sin el ruido, la contaminación, frío/calor, escuchándo nuestro corazón y formando parte de nosotras para llegar a un mundo lleno de personas que quieren cogerlo, darle botella, vestirlo, ponerle pañales.  Por qué? Si él estaba tan cómodo? No siempre se trata de hambre, con el tiempo conoces a tu bebé y cuál es la razón de su llanto. Aquí algunos de los comentarios más populares que he tenido que escuchar a través de los años:


  1. Mi (hija, cuñada, tía, vecina, esposa) no pudo lactar porque en el hospital no le salía leche: los primeros días luego del nacimiento de bebé lo alimentamos con una sustancia rica en vitaminas, minerales, anticuerpos llamado calostro.  Bebé nace con su estómago del pequeño de una canica, lo que necesita para abastecerce son unas gotas.  Este calostro es además un laxante que ayudara las primeras evacuaciones de bebé.  Mientras bebé haga pipi y evacúe todo está bien! Además la leche no baja hasta el tercer día en algunos casos se tarda más. Lo importante es lactar a demanda, mientras más se pegue bebé más rápido nos bajará la leche.  
  2. Mi (bebé, sobrino, hermano, vecino) no se llenaba solo con la teta, a las pocas horas quería pegarse nuevamente y necesitaba de la fórmula: las primeras seis semanas de bebé son las más fuertes y determinantes, en éste momento nuestro bebé no sabe cuando está lleno, por lo tanto cada vez que despierte querrá lactar. Les puedo asegurar que ésto va a cambiar, a menos que les toque un bebé de alta necesidad y entonces nada tendrá que ver con la producción de leche y/o suplementación, simplemente el bebé necesita de mamá más de lo normal.  
  3. A los cuatro meses la leche se acaba: la producción de leche no tiene en nada que ver con el tiempo de bebé, si no con la oferta y demanda. Mientras más nos pegamos a bebé o la máquina, nuestro cuerpo recibe la señal de que necesita más leche.  
  4. Tienes que darle botella, luego no podrás hacer nada: la introducción de la botella deberá hacerse luego del mes de nacido para no afectar la producción de leche, si luego de ésto el bebé no la acepta hay otros medios. Puede ofrecérsele la leche en vasito, taza, cuchara y hasta en un gotero. 
  5. ¿Hásta cuándo lactarás? Ya tu bebé está muy grande: ésta es una decisión personal de cada madre.  Y no sólo es de la madre sino que papá (en caso de que esté envuelto en el tema) y bebé también tienen un papel importante.  La Organización Mundial de la Salud recomienda que la leche materna sea parte de la alimentación de nuestros hijos hasta por lo menos los dos años.  Cada madre es un mundo aparte, no nos toca a los que estamos de lejitos opinar ni aconsejar al respecto.  Incluso aunque la madre desee destetar a una temprana edad, no es algo que nos incumba.  Lo mejor que se puede hacer es aceptar la decisión de la madre y apoyarla.   
  6. No puedes lactar si estás embarazada, le haces daño a tu bebé: en las últimas semanas éste ha sido el comentario mas hecho por mis familiares, amistades y personas cercanas. Y es que cuando se está embarazada es difícil que no sea un tema controversial! La lactancia no esta contraindicada en caso de embarazo a menos que se tenga un historial de amenzas de abortos o partos prematuros.  Para lactar mientras se está embarazada es necesario que nos alimentemos bien y de forma saludable.  El proceso de destete es entre madre/bebé y no es tan sencillo como levantarte un día y decir que ya no lactarás.  Tenemos que pensar en nuestr@ hij@, en que lleva tiempo siendo  consentido, que ve la teta como su alimento y su calmante y a su mamá como si fuese de su propiedad.  Para muchas personas es un tema muy delicado y en ocasiones hasta piensan que saben al respecto, pero no. Repito que es una cosa de la madre, solo quien haya pasado por la situación puede comprender.  Una vez llegue el nuevo miembro de la familia será necesario tomar decisiones, hacer arreglos que favorezcan a todas las partes envueltas. Pero siempre con respeto.   


Mi recomendación a las embarazadas que evalúen su situación y que tomen una decisión sobre cuál será el método de alimentación de su bebé en los primeros meses, de ésta forma pueden educarse y prepararse para qué contestar en caso de que se sientan presionadas por allegados.  El mayor obstáculo de la lactancia es la inseguridad, educarnos correctamente hará que éstos comentarios que en muchas ocasiones son sin fundamentos no nos hagan dudar de nuestra capacidad como madres y tengamos una lactancia exitosa como la deseamos!! Disfruten ésta etapa maravillosa que solo nosotras como mujeres y madres podemos experimentar, a la larga nuestros hijos nos lo agradecerán.  

¿Te han hecho algún comentario que quieres compartir? Escríbenos!! 

martes, 1 de marzo de 2011

¿Y por dónde empezó la lactancia?

Por: Chamaris P. Delgado y Tanya Alves



Unos meses atrás, cuando me disponía a comenzar la introducción de sólidos a mi segundo bebé de 4 meses y medio, me cuestioné acerca de alimentación de los infantes hace más de cien años, ya que no fue hasta mediados de la década de 1930 que la lactancia artificial o fórmula llegó a revolucionar el amamantamiento.


Aunque he tenido la oportunidad de amamantar a mis dos retoños sin necesidad de complementar con fórmula, me surgieron cuestionamientos: ¿Qué pasaba con los niños cuando las madres no “producían” leche o tenían una producción baja o estaban enfermas y no podían amamantar? ¿Con qué los alimentaban? ¿Qué hacían las madres cuando aún la fórmula no existía? Entonces decidí investigar al respecto y los datos que encontré fueron muy interesantes: 



1. En el 1800 A.C. existían códigos (Código Hammurabi) que regulaban la alimentación a través de nodrizas (mujeres que alimentan los hijos de otra mujer). 
2. En Esparta las mujeres estaban obligadas a amamantar a sus hijos y más aún la esposa del rey, ese era uno de los requisitos para poder heredar el reino.
3. En el Siglo XIX se comenzó la búsqueda de una leche que reemplazara la leche materna hecha con leche de vaca, azúcar y agua.
4. En 1884 el Dr. A.V. Meigs, publicó un análisis entre la leche humana y la leche de vaca. Se dedicó a mejorar la leche de vaca para igualarla a la humana, añadiendo agua de cal, grasa y azúcar; al ser esterilizada, el escorbuto y la desnutrición se hicieron comunes.
5. En el Siglo XX los movimientos a favor de la lactancia materna como único medio de alimentación para un recién nacido hasta que cumpla un año se hace fuerte nuevamente, demostrando las diferencias cognitivas, psicológicas y físicas que existen entre niños lactados de forma natural versus los alimentados de forma artificial. 



Durante la historia se ha tratado de conservar la lactancia materna como el único medio de alimentación para un recién nacido y los beneficios que se tienen a corto y largo plazo en los niños son hartamente conocidos. Nuestros antepasados eran muy celosos con el cuidado de los infantes, tanto así, que las mujeres estaban de 3 a 6 meses sin salir de sus casas cuidando de sus retoños y amamantaban a sus niños siempre y cuando no tuvieran algún problema de salud o fisiológico. Las que no lo podían hacer recurrían a nodrizas para poder alimentar a sus infantes. Aquellos que no contaban con la comodidad de una nodriza se alimentaban de agua con azúcar para poder sobrevivir, y eran muy pocos los que sobrevivían a esta dieta. Los infantes menores de seis meses necesitan nutrientes, grasas y vitaminas que adquieren a través de la leche materna, además de anticuerpos y refuerzos inmunológicos. Y muchos estudios han demostrado que la leche de vaca antes del primer año de vida sensibiliza el sistema digestivo del infante. Por ende, las madres que económica y socialmente no tenían la disponibilidad de una nodriza no tenían muchas alternativas para la dieta de sus pequeños. Las nodrizas no eran suficientes para alimentar a tantos niños además. Por otra parte, en algunos países como (Baganda) África no era bien visto que otra mujer alimentara a un niño que no fuera suyo, ósea los niños que no eran amamantados por sus madres morían por desnutrición. En Marruecos las mujeres necesitan permiso de su marido para poder amamantar a un niño que no sea del matrimonio legítimo. De aquí posiblemente surgió el refrán de: “a falta de pan, galleta”. Es por eso que médicos e investigadores buscaron la alternativa de alimentar a aquellos pequeños que apenas sobrevivían a agua y azúcar o leche de vaca. Entonces la necesidad una vez más fue la madre de la invención. 



Durante el siglo 18 médicos y comerciantes comienzan a indagar e investigar sobre el surgimiento de un sustituto de la leche materna. Por muchas décadas investigadores, vendedores, comerciantes y médicos han tratado de sustituir la leche materna con otras alternativas. Sus intentos han sido fallidos pues aun no se ha podido crear la leche perfecta que iguale o mejore la leche materna. La realidad es que la leche de formula es a base de leche de vaca y en algunos casos a base se leche de soya para los niños que son intolerantes a la lactosa. A eso le añaden vitaminas y sustitutos de proteínas y grasas para complementarla. En sus inicios era solo leche de vaca o de cabra, mezclada con agua de cal y grasas procesadas, en algunos casos le añadían azúcar. La formula en polvo salió al mercado muchísimo tiempo después y fue lograda después de varios procesos de esterilización, condensación y evaporación. Apesar de los esfuerzos las cualidades de la leche materna, entre éstas su propiedad antibacterial, no se han podido igualar, por eso aunque podría parecer que las nodrizas son cosa del pasado en muchos países, la realidad es que todavía existen, sólo que ahora trabajan voluntariamente y a través de una agencia intercesora: los bancos de leche materna. 



Algunas madres por problemas de salud o fisiológico no pueden amamantar a sus niños. Las mujeres que deseen cooperar donan su leche que contiene los nutrientes y vitaminas que necesitan los recién nacidos para fortalecer su sistema inmunológico y estimular su desarrollo cognitivo y psicológico a estos bancos.



Para poder participar del programa se necesita receta médica. La accesibilidad es restringida y el precio es de $3.00 por onza. Usualmente los seguros médicos privados cubren el costo de la leche. En otros casos el banco provee planes de pago para las personas que no pueden pagar en el momento. Las madres que participan en la donación de leche son evaluadas y están comprometidas con donar una cantidad de leche en específico hasta que les sea posible. La leche donada es sometida a pruebas de calidad que incluye un examen de VIH, luego es procesada y almacenada. 



La desventaja es que solo existen 6 Bancos de Leche Materna en Estados Unidos. Aunque hay muchos a nivel internacional que son accesibles en la web. Por ejemplo, enwww.nationalmilkbank.org se compra y vende leche materna; así como otras páginas que también proveen el servicio. Sin embargo estas entidades proveen manejo y envío para personas que no vivan cerca del banco por el costo que sea pertinente. 



En la actualidad las madres que no pueden lactar, por la razón que sea, tiene varias opciones, pero es importante recalcar que la leche artificial no iguala jamás los beneficios de la leche materna. Y el uso de los bancos de leche, al igual que la formula, reduce la conexión y la seguridad que sólo brinda el pecho.



La lactancia materna los primeros días y a veces hasta el primer mes no es tarea fácil. Se lo dice una madre que ha lactado a dos niños (a mi hija mayor hasta el 14 meses y al pequeño durante 13 meses). Es cuestión de tener paciencia y mucho apoyo de la pareja, la familia y un buen grupo de apoyo. Hay que prepararse, igual o más que para el parto; a veces duele y molesta (aunque se supone que no es normal, se debe a una posición incorrecta), pero les aseguro que es la experiencia más hermosa y gratificante que disfrutamos en la maternidad. Es un gran logro en los inicios hacia una nutrición saludable y balanceada.

Mujer trabajadora moderna y el derecho a lactar

En el 1995 el Departamento de Salud adoptó como política pública el promover la lactancia materna como el alimento por excelencia para nuestros bebés, para promocionar el mismo se crearon una cantidad de leyes que le otorgan derechos a las madres y sus bebés desde el momento del embarazo, parto y en los siguientes meses.  Estamos en un momento en el que la mujer es profesional, esposa y madre.  

Con ésto en mente la legislatura aprobó en el 2000 la ley 427 del 16 de diciembre, seis años más tarde se aprobó la Ley Núm. 329 del año 2006 para aumentar el periódo de extracción entre otras cosas.  Para muchas ésta ley es desconocida y es bien importante que tengamos claros cuáles son los derechos que nos son otorgados para de ésta forma poder defenderlos y llevar a cabo las acciones que sean necesarias.  

¿En qué nos beneficia ésta ley? La ley otorga un periódo de una hora a las madres trabajadoras con una jornada a tiempo completo (8 horas)  Este puede ser dividido en dos periódos de 30 minutos o tres de 20 minutos.  En el caso de los pequeños negocios, la madre tendrá derecho a un periódo de 30 minutos que podrá ser dividido en dos de 15 minutos.  La ley dispone que podrá ser negociado por patrono/empleada, una vez se ha llegado a un acuerdo no podrá ser modificado a menos que se tenga el consentimiento expreso de ambos.  Es obligación de la madre proveerle al patrón una certificación médica dentro de los 5 días siguientes del 4to y 8vo mes de edad del infante, en donde se acredite y  certifique que esa madre ha estado lactando a su bebé.  Además el patrono tendrá que proveer un lugar discreto, seguro e higiénico.  

¿Qué patronos estarán obligados? Están obligados los patronos del sector público y privado, las Corporaciones Públicas, los Municipios, Agencias del Gobierno y la Rama Judicial.  Además los pequeños negocios según definidos por la Administración Federal de Pequeños Negocios. 

El patrono de la empresa privada estará exento del pago de contribuciones anuales equivalentes a un mes de sueldo de la empleada, deberá garantizar el derecho de la madre a extraerse la leche materna, la ley cobija además a la madre adoptiva.  

¿Qué sucede si mi patrono no me permita extraerme leche? En caso de incumplimiento y se le niegue el derecho, la madre perjudicada deberá acudir al foro correspondiente y se le  podrá imponer una multa al patrono que se niegue a garantizar el derecho aquí establecido por los daños que sufra la empleada y que podrá ser igual a tres veces el sueldo que devenga la empleada por cada día que se le negó el período para lactar o extraerse la leche materna, además de los daños causados.  

Mujer conoce tus derechos, defiéndelos, hazte respetar!!!! Para un resumen mucho más detallado siempre es bueno consultar con un abogad@ que conozca sobre la materia.